domingo, 27 de febrero de 2011

SHOOT 43

Así se siente Eva
expulsada de los Paraísos Artificiales.
Tu odio me golpea.
Pero ya me conoces,
desnuda frente a ti
...me como entera la manzana,
dejo de lado la muerte
mitológica
y desde hace meses vacío
los barbitúricos.
No voy a darte el gusto:
Si caes en la tentación
que sea por ti mismo.

SHOOT 42

Conforme al artículo 4 de mi Declaración Personal de Principios:
Quedas abolido de forma Permanente.
(Se imposibilita el recurso)

SHOOT 41

Vivo en el universo de las palabras, tal vez por eso les concedo el valor preciso.
Cada una se corresponde con una imagen, con un acto, un objeto, con una emoción.
A viva voz, digo:
No me creo nada de casi nadie.

SHOOT 40

Este vacio que no llenan las luces de la noche ni las fugaces caricias ni las palabras de los otros ni todas las ventanas abiertas dejando pasar el frio.
Este vacio que solo se llena con otro mucho mas rotundo y cierto que no lleva tu nombre ni el mío y nos borra y permanece.

SHOOT 39

Mi compasión te encumbra. Mi flaqueza es tu corona.
No tengo miedo pero tengo miedo y una inquietud que no me deja respirar a veces ni ser ni estar ni decir soy libre.
Mi compasión te encumbra. Mi flaqueza es tu corona.

SHOOT 38

La única invitación que espero a estas alturas, es la que Charles Lutwidge Dodgson debiera de escribirme.
Con mis ojos de niña,
abro el buzón cada mañana,
pero hasta ahora no hubo suerte.
Luego me doy vuelta y media y reservo la esperanza... 
Nunca se sabe.
Mañana tal vez, me cambie la suerte.

Aquí los gatos, seguro no sonríen.

SHOOT 37

Ahora que adorno mi cuerpo con los tatuajes de todos los silencios postergados
Ahora que abro mi boca a la noche y no hay si no el vacio de tu cuerpo junto a mi
Ahora que ya no amo, ni sueño, ni bailo, ni cometo locuras.
Ahora que solo soy aquello que te escribo
y que no alcanza.
...Ahora, hoy, por una vez:
Lo acepto.

SHOOT 36

Deja en paz mi orgullo: Me mantiene alejada de gente como tú.

SHOOT 35

Conozco tus trampas. Son las mías.
Me se de memoria los caminos que ahuyentan tu sueño por las noches.
Y todas tus defensas.
Eres derribable.

SHOOT 34

Vestida de becaria corro,
y me someto a asuntos mundanales,
con la sonrisa guardada en la cartera,
por lo que pueda pasar.
Al fin, me declaran inocente frente a un misógino,
que a pesar de todo, aún mira mis tacones con recelo... 
¡Mundo de locos!

SHOOT 33

Acelero y siento vértigo.
Soy Julieta, a la espera de que Romeo Montesco se suicide.
No me gustan sus mentiras.
Tampoco me gustan las palomas. Siempre se mueren.

SHOOT 32

Me visto de gacela para que no me presientas.
Todo el mundo está loco.
Y la luna favorece las trampas.
Desconfía.

SHOOT 31

También se puede ser peligrosa estando vestida.

SHOOT 30

Y me dije a mi misma: Soy una mujer fuerte, y soy buena, y soy hermosa, y justa. Y no paso por el aro de ningún hombre y me puse manos a la obra....

SHOOT 29

Un vacio,un silencio,un agujero,una herida,una pérdida,una pregunta,un dolor sordo y constante,un eco ,un vacio,un vacio,un vacio.

SHOOT 28

No hay cadencia.

Rompí el ritmo.

Cada cual rompe su corazón como le da la gana.
...
La responsabilidad, a cuenta del interesado.

Los daños colaterales se reparten.

Tampoco la prórroga es posible.

Cancelo el contrato.

Recoge tu locura, tus celos, tus reproches,

y vete.

SHOOT 27

Celebro tu ausencia y profana, entrego mi cuerpo a la noche.
Contengo en mi todo aquello que temes.
Y lo sueño.

SHOOT 26

Un puzzle.
Un acertijo.
Una prueba.
Un laberinto. 
Un enigma.
Un crucigrama.
Una ecuación.
Buscar. Probar. Errar. Volver.
Repensar. Plantear. Intentar. Encajar. Seguir...
.y cuando se resuelve:
Que?
Soy la maxima expresión del inconformismo.

SHOOT 25

Bendita la pobreza que me llena de recursos.
Loada la soledad, porque en ella me descubro.
Soy pura resistencia en medio de tempestades.
Tengo miedo y este, generoso,me muestra mi osadía.
Mantengo intacta la sonrisa.
En tensión los músculos.
El corazón a punto
. Y cuando llega la noche, me termino satisfecha.

SHOOT 24

La mujer debe tener el alma de una hechicera,el instinto de una loba, la fortaleza de una amazona y la dulzura suficiente para no olvidarse del privilegio de su feminidad.

SHOOT 23

Hora de seguir soñando. Buenas noches...

SHOOT 22

Subyacente.
Involuntario.
Un pensamiento fugaz.
Que me arrastra sin permiso.
Estás.
Me boicoteas.

SHOOT 21

Todo lo entrega.
No espera nada a cambio.
Es alegría en la alegría y consuelo en las horas de tristeza.
Esperanza. Apoyo. Hogar. Libertad
. Luz.
Estar saciado.

SHOOT 20

Amor,arte,sexo y otras adicciones...y el mar,que todo lo cura.

SHOOT 19

Estaba desnuda y tendida tras el oleaje
.Mi cuerpo te acogía esquivo y mutable como las mareas.
Tenía la piel cubierta de sal y mi saliva era sal y sal eran mis huesos.
Tu,abrías la boca para tragarme.
Lamías el salitre de mi cuerpo y abrías los labios igual que los ojos:
incrédulo y docil.
Tu y el horizonte,
ambos convertidos en linea precisa y navegable.
Una brisa suave.
Lejanía el resto.
Yo, acuática y feliz,
te sonreía,
mientras tramaba,en el silencio un nuevo naufragio...

SHOOT 18

A falta del mar rozando mis tobillos,a falta del olvido necesario,de la pérdida de peso que consigue la distancia,del regreso de la lucidez a cada golpe de ola...pero queda poco, ya siento la sal pegada en la piel...y respiro horizonte a falta de palabras.

SHOOT 17

El ahora, el hoy.
Este momento.
Este instante fugaz que ya se fué.
Borrado.
En el olvido.

SHOOT 16

No puedo entender,
no alcanzo.
Cómo a veces
puede la miseria del alma ser tán inconmensurable.
Hay quién muerto el muerto,
...abierta la herida,
todo acabado,
aún,
todavía,
necesita
escupir sobre el muerto
y no le basta.

SHOOT 15

¡Aqui no hay magia señores!
Hay un cerebro dstrozado por la cocaina.
Un vacio ensordecedor,un desencuentro,una imposibilidad tan imposible y obscena
Ese era tu destino:
Condenado al delirio,al desamor,a tu mente enferma.
El mio era entender que no había opcion,
que  todo es perdida,
que jamas habrá milagro.

SHOOT 14

Tormenta: Barre con todo. Limpia. Purifica. Sentarme después empapada y ligera a ver el regreso del sol.

SHOOT 13

Mundo Machista de Hombres Impotentes ante las Tetas y ante Las Palabras.

SHOOT 12

Hombre ridiculo: ¿ regalas una jaula al azor y aun esperas que te de las gracias? Hombre miserable: impotente ante sus alas y toda su belleza.

SHOOT 11

¿Seguireis negando el absurdo cuando os invada por completo?

SHOOT 10

Dejarme el envoltorio: los huesos y la piel.
Esta mascara que uno se imagina que es sonrisa
. Arrancarme del estómago la voz, la musica, el color, el latido.
Una muñeca hinchable.
Un despropósito.
Un si rotundo a deshacer lo andado,a quebrar los huesos.
Un agujero.
Un florero.
Un vacio.
Eso amas de mi.
Mi negación.
Mi muerte.

SHOOT 9

Volvió con palabras de miel y las llaves de la prisión donde quiere encerrarme.Dije no. Dije: libre si. Libre contigo. Uno junto al otro. No aceptó. Q amor minusculo¡Q cosa tan terrible el miedo que prefiere perder todo a aprender a mirar el mundo de otra forma¡ Quien ama un cadaver? Quien ama al pajaro sin alas? Nunca te miraste en el fondo de mis ojos. Eres tu miedo.

SHOOT 8

No tengo nada: apenas un caracter indomable,un puñado de sueños y unas cuantas palabras. Y ni siquiera deseo algo distinto,acaso saber que no desistiré en las ilusiones, que no habrá quien ate en mi cadenas,que defenderé lo mío a dentelladas si es preciso,que pase lo que pase sabré reconocerme...

SHOOT 7

Uno de los mundo mas complicados: el del arte en cualquiera de sus manifestaciones. Admiracion y envidias. Pasión y frivolidad. Glamour y hambre. Egos incontrolables y corazones inseguros. Sueños que chocan contra la realidad y realidad convertida en sueño. Yo mañana me visto de amarillo.

SHOOT 6

Se apagan las luces,cae el telón de las frivolidades y bajo mis párpados tan solo silencio y ese nudo en el estómago que te presiente...

SHOOT 5

No te extraño,pero este agujero me asusta.

SHOOT 4

No duele. Aunque lo intento.

SHOOT 3

Yo subvierto.
Tú subviertes.
Nosotros subvertimos.

SHOOT 2

Soy la luz del sol, el corazón de mi hija, el mar por las rodillas, la tierra húmeda y caliente. Soy la Selva y el aire frío que te recorrerá.
Soy la lluvia de los miércoles, el cuerpo tibio que apresabas sin suerte.
Aquella ventana. Aquella ventana que te provocaba vértigo.

SHOOT 1

"-Me das miedo, mientes aún mejor que yo"

NOM SERVIAM

No hay finalidad, no hay causa,
esto es un producto más del márketing, de la patente, de la mística ciega de los pobres de espíritu,
es fruto del aburrimiento, estandarte de los medios de masas, es un icono, es el roto, el dolor sin herida,
es la imagen.

Ataco a traición. Soy una terrorista. Soy una arpía. Un bicho. Un ángel mutante. Soy el beso que entrega a la derrota. La noche. La corriente en contra.  El veneno suave de la desmemoria.

No soy nada.
Esto no es nada. No sirve. No avanza.
No destruye.
No tiene eco, ni tendrá nostalgia, porque será lo mismo.

El mundo demanda profundas renovaciones, estrellas inasibles y lamentos que se oigan
revoluciones anchas y brillantes,
oceánicas protestas de nosotros contra nosotros y ellos y los demás,
y silencios
silencios tumultuosos y gritos y ruegos.

Necesita radicales muestras de desencanto, de curación del horror, de misantropía sin barreras,de egoísmos sinceros.

La carne, los huesos, las bocas que babean, los sexos palpitantes, las entrañas,los corazones
armados de valor, cubiertos de orín, rezumando humanidad, bajeza, líbido, ensoñaciones, esfuerzo.

Todas las lágrimas, las torturas, el imsomnio, la angustia, el destierro, las violaciones, el gesto del que humilla, el castigo desmedido,
todo este odio blanco, esta epopeya de odio,
toda la relidad limítrofe que nos habita
y que habrá de derramarse.

Yo que tomo en mis manos el arma, la palabra, la voz,
yo a imagen y semejanza del mundo,
yo, virtual y orgánica
Yo, configurada según correspondía, sin cortocircuitos, sin señas de identidad que me defiendan,
un clon de caos en medio de esta nada.

Yo, rotunda negación de la belleza,
hija del hastío y  del comercio

Yo que me visto con el ropaje del abuso, y  que fuí coronada con la  diadema de pánico que llevan los valientes,
Yo,  con la  piel desteñida de ira y reclamaciones,
con mi pelo al viento y el alma irremisible:

Me desalojo de mi misma y comienzo este canto.

No serviré.

De una u otra forma me pudriré en la cesta.
Tendré en mis manos la pieza que estropea el mecanismo.

Y todo será inutil.

Averiguo el futuro.
Yo heredera de la imagen de la mujer arcaica,
símbolo preciso del miedo,
conozco de memoria lo que hay allí delante.

Será una gloria efímera, un pecado absuelto de antemano, un fulgor que ya no alumbra
y sin embargo
tendrá un significado preciso.

La ficción repartida, la rabia dulce y madura, los estertores del vacio, el peso que concibe el día,
el trance de esta desnudez prevista, de mi fragilidad expuesta al golpe,
el latido de mis visceras, el calor, la humedad, el aliento que choca contra el alquitrán,

Mi cuerpo roto sin afanes ni esperanza.



Por este breve instante obraré el milagro,
y será reflejo de la luz, espejismo, quimera, sueño, efímera plenitud,
vida, vida, vida.
solo una vez, la vez ultima, la primigenia, la original.
Una voz pronunciará la palabra, me llamará por mi nombre
y dirá: -"Te destierro".

Después lo mismo,
las generaciones, los ciclos, las multitudes en éxodo hacia el abismo, hacia la suerte, hacía la linea del sol corrompiendo la tierra, el horizonte, el desorden, el ruido de la máquina que nos sostiene, el contrapeso , el camino y los pasos.

La vulnerabilidad de los ciclos que habrán de transgredirnos.


UNA RABIA Y MIL IMSOMNIOS

Me indigna.
Me abochorna ver de qué manera se reparte en este mundo el bacalao.

Llevo escribiendo desde que la memoría me alcanza al recuerdo. Creo que los motivos reales que me impulsan a narrarlo todo nunca los sabré, aunque con los años, uno trate de justificarlo con razones momentaneas y excusas diversas.
Lo que si que tengo claro es que es algo intrínseco a mi ser: Me moriré escribiendo.

Mi padre me decía hace muchos años que escribir me haría libre.
Se equivocaba.
Más bien se trata de una especie de maldición, de estigma, de tic rabioso e inevitable.
Sobre todo, cuando uno se para un instante a reflexionar y analiza de qué se trata realmente esta cuestión.

Escritor, a efectos prácticos, es el que vende.
Los demás, somos aficionados o soplatintas, y en el mejor de los casos soñadores inmaduros.

Escribir cuando no puedes vivir de ello provoca imsomnio crónico.

Uno se levanta cada mañana y tiene que ir, quiera o no, a fichar en el trabajo de turno, y aunque trata de centrarse en la excelsa actividad que le proporciona el pan de cada día, lo logra a veces a medias, y otras a duras penas, porque en la cabeza constante, el ímpetu, el ansia, su verdadero motor, reclama atención.

 Entonces, entre carta y carta, entre llamada y llamada, esboza con rapidez y en secreto, lo que su cabeza le dicta, pasa todo el día distraído, inventando historias, imaginando diálogos, lugares...Siempre con el miedo, de que esta esquizofrénia literaria le empuje inevitablemente al fallo técnico, a la metedura de pata, y le pongan de patitas en la calle sin remedio.

Luego de semejante estrés y de añadir al mismo el resto de menesteres diarios y problemas adjuntos, cuando se cierra el capítulo del día para la inmensa mayoría de mortales, el que escribe apenas comienza su viaje; Se sienta frente al computador, a veces con la mente en blanco, dispuesto a sufrir por la esterilidad pasajera, que siempre se antoja inacabable, y otras, con urgencia, con avidez, con la ansiedad del yonky que espera su dosis de descanso, su bálsamo bendito, y expulsa al mundo sus diablos en forma de palabras.
 A veces, cuando se quiere dar cuenta, apenas resta una hora para que el ciclo comience de nuevo. Es entonces, cuando el que escribe se siente cansado, agotado, se rinde, y comprende que no tiene escapatoria: Escribir es una cruz.

A mi me llena de rabia, ver que en este negocio de la literatura no cuenta el talento, sino la suerte y los amigos.

Yo nunca he lamido culos, ni siquiera cuando esa afición, me hubiera reportado beneficios evidentes al respecto de la tamaña pasión bajo la que vivo. He dejado que esos culos me pasen de largo.

No me arrepiento.

Pero me entristece. Me apena observar las estupideces solemnes en las que mayoritariamente invierten su dinero las editoriales. Me insultan las historias fáciles al acceso de todos, repetidas hasta la saciedad porque funcionan.
 Me horripila que siempre, sin excepción, funcione lo fácil, lo de siempre, lo más de lo más, que es lo más de lo mismo.

Con esto, no exalto mi ego, ni más faltaba.
No digo que yo lo haga mejor ni que lo mío sea distinto.

 Digo que en ocasiones sí que lo es. Digo que también vale.
 Digo que porqué no, que porqué tengo que padecer de sueño y de pobreza el resto de la vida. Digo que no me apetece dar la razón a los parias de si mismos y acabar admitiendo, que escribir no es más que una afición que tengo.
 Digo que escribir no es para mi como montar en bicicleta.

No señor. No señora.

No quiero.
No rotundo y denso y violentado. No, no y no.

Porque me cuesta lo mío y no me hace libre, aunque cierto es que me compensa de alguna manera, no es suficiente, porque me puede el sueño y puede, que algún día como hoy si esté demasiado cansada, y simplemente me acueste y a la mañana siguiente aquél ansia ya no me habite y sería una pena.

Me molesta la idea.

Me da rabia. Me da mucha rabia que otros se coman el pastel mientras yo duermo.

EL FRUTO DE TU ODIO

El odio es un sentimiento cálido. No podemos odiar, si no aquello que hemos amado.

Hay odios líquidos, que se van inyectando en la sangre, poco a poco. Hay odios densos, que espesan con el tiempo, que precisan del paso de los años para tomar forma, y lo ocupan todo.

Yo soy el objeto, la huella en la memoria de tu odio. Yo se, que a ciencia cierta, algún día, cuando menos me lo espere, tu odio vendrá a por mi: Ese amor mutante, esa sombra de tu alma, ese silencio en tu silencio, y lo hará con todo su veneno.

Han pasado seis años, y puede todavía, que pasen muchos más, pero solo es cuestión de tiempo.

Algunas noches, su eco me despierta. Mi teléfono suena en la madrugada, y solo yo se, que es la señal de tu odio, la que marca mi imsomnio, la que espera a que amanezca para dejarme respirar.
Hay días, que siento que alguién camina trás de mi, pero cuando vuelvo la vista atrás sobre mis pasos, solo hallo una sombra.

Hace sol. El mundo es una ventana. Escucho al fondo la voz de mi hija que juega en el jardín y me llega una brisa cargada de flores desde la lejanía.
Pero entre toda esta belleza tu odio me acecha. Y yo lo presiento como un himno negro, como un hilo afilado que al rozarme cercena mi aliento.

Soy los ojos de la gacela con la pata rota. No podré huir de tu odio.

Ningún amor podrá salvarme entonces, y eso bicho negro que ahora tu alimentas, que se retuerce al escuchar mi nombre, que me duele en anticipo. Ese animal elocuente y ciego que me presagia, se echará sobre mi, se meterá en mi cuerpo, acabará con mi sonrisa.

Me lo quitará todo.
A mi, que soy el fruto de tu odio y su objetivo.

DE PRÍNCIPES Y PRINCESAS

   (Para mis amigas. Todas bellas. Y prácticas. )

En acto soberano de consciencia me declaro insurgente
y reconozco:
Que me gustan los coches de lujo y los buenos restaurantes

Que a fuerza de nostalgia,
descubrí
que todas las historias son la misma historia
y que a fin de cuentas,
una debe fiarse de su séptimo sentido,
hacer de tripas corazón
y sacar el máximo rendimiento de sus posibilidades.

El tiempo es oro
y toda coraza resulta insuficiente.

Guardo pues, el Indecible Amor,
en el bolsillo de la chaqueta,
y me fuerzo a aceptar,
con sumo decoro,
mi destino.

Hastiada de idealismos quiméricos,
de romanticismos neuróticos
y de odiseas.
Hoy
muto en Penélope,
aburrida y de vuelta
de sirenas oportunistas
y de Cíclopes burlones,
y sonrío la última
para mis adentros.

En esta fábula inversa de contradicciones
beso al príncipe
con conocimiento de causa.
Es decir,
sabiendo de antemano
que saldrá rana.

Pero eso no importa,
pues como toda dama de vanguardia que se precie
ando a estas alturas prevenida,
de memoria aprendí el manual del "Carpe Diem"
y voy de pérdida al río
con elegancia suficiente.

Observo al candidato con benevolencia,
pues ante estrategias tan poco originales,
claro está,
que una cae en la trampa porque quiere,
y puesta a caer
hay que hacerlo con estilo.

Dicen que con la vara que tú midas serás juzgado,
pero yo fuí juzgada por mis piernas previamente,
y a nadie le importó
si en mi alma reinaba el desencanto.

La vendetta es pues, sumamente justa:
Ya puestos a jugar, juguemos todos. 

Me como, por si acaso, la perdiz
antes de que el relato se termine
y el "colorín colorado"
ponga la guinda.

Ni siento ni padezco
ni quiero nada de nadie.
Soy una princesa postmoderna:
Ya no me creo los cuentos.

SUM

Esta soy yo.

La que abre los ojos a duras penas, mientras recobra consciencia de su cuerpo, la que lucha contra el sueño pegado a la piel que la arrastra hacia abajo, la que acaricia el rostro de la niña que aún duerme, y de pronto siente que ella es esa niña. La que desea volver a cerrar los párpados y nadar en la corriente densa y profunda de la inconsciencia.

Soy la que se levanta al fin, y sacude su alma con un café a medias.
Soy un huracán: Arranco al aire zapatos, medias, pintalabios. Soy su centro. A mi alrededor la mochila del colegio, la vitamina, el tazón de cereales y cien actos mecánicos y fugaces: Apague las luces, repase la maleta, - ¿Dónde dejé las llaves? , el perfume, la cremallera, el telediario mientras me lavo los dientes y doy vueltas y vueltas y regreso y recuerdo en qué pensaba y que es lo que he olvidado.

Me viene entonces a la cabeza la llamada de anoche, en plena madrugada. El sin-sentido. Pienso para mis adentros que no hay nadie en el mundo que pueda imaginar, viendome así, con mi traje y mis tacones, de dónde llego, cuál era mi mundo, el porqué de esa llamada que yo interpreto ya desde mucho antes de que el teléfono suene. A fin de cuentas, no hay nadie que averigue,  ni aún ahora , en que lugar me encuentro, quién es, que escondo, que mujer soy, cual de ellas es la que reina entre todas.
Tal vez ni yo misma lo sepa.

Salgo a la calle y la lengua húmeda de la mañana lame lasciva y fría mi rostro.

Soy un conductor de Formula Uno. Estrello mi coche contra el muro imaginario del horizonte y pongo la música a todo volumen.

En el paso de cebra dos chicos que pasan me sonríen y yo, les devuelvo la sonrisa.
Escribo con mi mente. Soy un disco duro a pleno rendimiento. Por el retrovisor veo a mi hija que canta. Soy una madre que lleva a su hija al colegio, que  siente un nudo de dolor en el estómago cuando piensa que hoy ya no podrá verla.

Ambas somos ahora un caballo que galopa, un caballo retrasado hacia la puerta del colegio. Soy la esperanza de que no hayan cerrado la máldita puerta otro día más porque llego con demora. Soy una reivindicadora social, soy la que reclama la conciliación familiar para una madre atleta, que corre todo el día, que cuida de su casa, que puede con todo aunque a veces no duerme y para colmo lo escribe y hace la compra y anota ahí también las cosas que debe recordar. Soy el afán de traspasar la meta de la puerta del colegio para seguir corriendo.

Soy la chica que repasa sus labios de carmín en el semaforo,la que deja caer los ojos seductora al policia : porque-me-salte-a-medias la indicación de que parara, pero no lo vi a tiempo, aunque-usted-sepa que-me-hice-la-loca, Sr.Policia tenga piedad...

Soy Lady Gaga que baila en el semáforo siguiente, mientras busca en el bolso un cigarrillo que sabe de sobra que no debe encender y menos a esa hora y menos si soy un pez fuera del agua, una sirena asmática, una bocanada de oxigeno insuficiente para tanta llama.

Soy la que de paso llega tarde a la oficina y lo hace lentamente, porque tampoco siente miedo de que alguien la castigue. Soy a la que a pesar de vivir en una nube, nadie puede esgrimir la menor queja sobre su trabajo o comportamiento. Porque soy la diplomacia, la sonrisa en la mañana, la contestación a tiempo, el objetivo en fecha.

Soy la que en el fondo desea darle una patada a todo, y que alguien se atreva a des-decirle, porque ahora soy la responsabilidad odiosa que me impide dar el salto. Porque soy la que se equivocó de lugar . La que está “donde debe”

Soy esa que se sienta en su despacho y enciende el ordenador, la que repasa las características técnicas de los dispositivos, la que contesta con amor a los pacientes y les dice en voz baja que no tengan miedo.

Soy la que busca la marca C.E encima de una mesa abarrotada de papeles, la que contesta al teléfono con dulzura a pesar de tener prisa, mientras repasa las tablas, la que minimiza este word para que nadie sepa que escribo cada día, cada momento, que escribo entre carta y carta, entre la reunión y el desayuno, que trabajo rápido para seguir escribiendo, que soy la negación, que a pesar de todo no les regalé mi alma.

Soy la que de camino al notario, se cruza con el psicópata con el que compartió dos años cada día. Soy la que no entiende el motivo, soy la que aún duda qué es lo que encontró en un dandy de gimnasio, prepotente, inconcebiblemente-egoísta-por-muy-guapo-que-seas, un celoso lacerantecon  cincuenta pares de zapatos ordenados milimétricamente y al que nunca le importó con qué había soñado yo la noche anterior.
Soy la arrogancia por un instante, y al momento siguiente soy el olvido. Soy la lluvia que cae suave por mi cara y me borra el espanto, y le regala a él indiferencia y a mi futuro.

Soy la que llega a comer a casa de su padre, porque desea verle, a pesar del destiempo, a pesar de que sabe que tendrá que aguantar sus palabras como dagas, una contra otra. La que debe callar y tragarse el orgullo, porque tiene la certeza: Algún día añorará que su padre le de el coñazo.

Soy la que regresa al trabajo y esta vez coge el coche y se dirige a un hotel a aguantar un rollo terrorífico sobre presupuestos anuales. La que escucha resultados, aún no se bien de qué,, sentada en una silla. La que escucha con las piernas cruzadas, altiva y seria, como si fuera con ella.

La que escucha el murmullo de la Tierra al girar.

Me dicen que soy una pieza del puzzle. Me dan las gracias por acatar las órdenes, por estar allí sentada un día más.
El mundo se quedó quieto, se convirtió en una pantalla llena de gráficos, y yo soy la que deja volar su mente y escucha una canción:

Soy músico.
Soy Dizzy Gillespie, y toco casi en penumbra. Soy la melodía que se lleva los demonios.

Soy la que bebe champagne en la suite de un hotel antes de la cena. La que ya mareada se fotografía con sus compañeras de martirio y baja a cenar hablando de negocios y piensa en qué otra cosa podría decir en aquél lugar y a aquellas mujeres que así son tan felices y no se le ocurre nada.

La que coquetea durante la cena y se ríe de las frases tan fáciles y tan conocidas, con los unos y con los otros, para terminar coqueteando en exclusiva con el de siempre.
Porque en el fondo, reconoce, si, que es un hombre interesante y elegante y me regala el oído justo en el lugar exacto.

Soy mis gestos.

Soy la que piensa en marcharse cuando termina el programa, pero cumple el compromiso social de trasnochar que se le impone sutilmente, porque en el fondo, quiere ver la cara de capullos que ponen con la luna, los que dicen que son serios.

Soy la que termina bailando.
Soy la que baila para una ceremonia en la que no hay invitados. Soy la que conoce las palabras que la sustentan. Soy la que jamás dirá esas palabras más que con su cuerpo.

Soy la que decide marcharse a casa, porque no quiere dormir en un hotel y sentir ese vacío mirando las paredes.

Soy la que se marcha entre murmullos y deja que el la acerque hasta su casa.
Soy el muro infranqueable, el cartel de “Prohibido el Paso”.
Definitivamente solo soy la que se marcha.

Soy la que le escucha hablar y piensa en qué ocurriría si al fin, alguna vez, cediera y me entregara. Y remuevo mis piernas, mientras el conduce, con la simple intención de ponerle nervioso.

Soy la que decide irse porque no termina de encontrar sentido en algo tan vano y tan simbólico, la que debe pensar si hace lo correcto no enturbiando su alma con nuevas distorsiones.

Sonrío por mis maldades.

Soy la que al fin llega a casa de madrugada y la encuentra vacía, y prepara la ropa para el día siguiente y se sienta y escribe a pesar de que ya no hay tiempo para dormir, o por eso mismo.

Soy la que esperaba alguna señal que la traiga un sentimiento y no encuentra ninguna.

Porque soy la que ama cosas que no existen.

Soy mi ira.

Soy la que piensa insomne y muda en lo absurdo del amor que guardo, en que no tiene sentido amar de esa manera a un hombre en la distancia. O tiene demasiado sentido, pero eso si que da miedo.

Soy una adolescente la noche antes del exámen y ese exámen nunca llega.
Soy la impaciencia en estado puro.

Soy la que de pronto no entiende porqué no comulga al fin, con lo que sí le es evidente, la que no afronta un acto diferente, la que se queda en el verbo y a la que el verbo no cura.

Soy la que se arrepiente de no ser frívola con todo el peso, la que piensa que el amor está hecho de piel y no de reminiscencias, aunque sabe de sobra que no encontrará en la piel más que una manta pasajera y turbia, porque al fin, soy la que ama a ese hombre incierto con un amor a prueba de hecatombe. Soy una niña que le adora.
Soy una niña aterrada en el fondo ante la posibilidad de descubrir que puede olvidarle.
Soy la que se aferra a la idea de que lo absurdo no lo es tanto.

Soy la que añora a su hija, a la que el mundo no llena, la que no se decide a hacer mal de una vez por todas y del todo las cosas.

Soy la que ofrece su día al Señor de los Caminos y cierra los ojos.

-No me desampares.

Soy la que se duerme al fin, mientras repite tu nombre como un Mantra.

LA CONTUNDENCIA DEL OLVIDO

El olvido es una cosa muy extraña.

Aún no lo logro descifrar el mecanismo que me lleva a soñarte, cuando ya no te recuerdo.

Y a qué lugar se marcha todo aquello que olvidamos.

Nunca supiste cuál era mi motivo. Porqué te amaba de esa forma.
No hay en mi, nada que te pertenezca.
Y yo tan solo poseo el boceto del recuerdo.

Apenas se, que te sentabas a mirar como escribía y sonreías molesto por lo que tú considerabas un desprecio en tu presencia.
Mi mundo te despreciaba.

Jamás vi tal odio atroz, tal desvarío provocado por el pavor intenso.
La rabia se medía en tus palabras, y tratabas de zafarme de mi mente a toda costa.

Me llevabas entonces, casi a rastras al cuarto, y yo todavía atada a las palabras por el pasillo,
te obedecía muda, sabiéndome ajena, con los ojos encendidos y el centro caliente.

Me dejaba caer al abismo de tu ira, a tu mirada de ciego que busca en la profundidad una respuesta.

Tú sabías desde siempre que yo no era posible.

Mi amor te llegaba como un castigo y así lo recibías.

Yo te sonreía y cerraba los ojos.
Volvía a mi mundo lleno de música donde el jadeo de la noche no lograba rozarme.

Después, tu te dabas la vuelta, haciéndote el esquivo, y a los tres minutos exactos, como un niño pequeño,
reclamabas tu reino
y te dormías.

Mi olvido no te nombra.

Pero a veces me llegan ecos; Me cuentan que me sobreviviste comprándote un coche antiguo, arrancando tu lujuria con alguien que se me parece.
Pero solo es una sombra. Para ti yo no he existido.
Mi Talión es este. Nunca hubo otro.

Estaba en mi piel cada vez que te acercabas, me salía por los labios, empapaba tu camisa.

El amor es ingenuo y está lleno de tópicos.

Me reprochas entonces el porqué, el cómo de mi olvido.

-Si me querías tanto- Dices entre susurros-

Mi respuesta es blanca y choca contra tu pecho.

-Acepta entonces, un olvido contundente

CONJURO PARA EL 2011 y Mis Mejores Deseos para Todos.

Quien no llora no mama, así que este fin de año, para Nueva Década, no tengo petición ni sugerencia, tengo exigencias:

Ante todo salud, es el tópico irrefutable, lo demás es hablar mierda si a uno le vacilan las piernas.

Y más allá de lo mismo, quiero lucidez para no convertirme a la religión de los perdidos, para seguir pensando por mi misma, para tener criterio y quejarme si es preciso de casi todo. Lucidez para decidir seguir en lo mío, para seguir soñando de la misma manera. Lucidez que significa no estar contaminada de fatuos principios deterministas, de ódenes regalados por correspondencia, de pequeños dioses que se venden por televión.

Mantener pues, mi orgullo, mi forma de vanidad que en ocasiones, resultó excesiva, pero que me hizo libre, aunque eso solo se vea al paso de los años. Esta vez, no resultará distinto.

Seguir teniendo carácter,pero que nada me avinagre, pero tampoco que nada me endulce demasiado. Es preciso mantener la furia frente a aquellos que vengan con bajas intenciones, esos que a veces se regocijan pisándole a uno la dignidad más sencilla. A ellos, a los malos, hay que devolverles sin piedad el golpe.

La dulzura es para mi hija, sobre todo para ella y en exceso, para los cercanos, para los amigos.  En este sentido, tan solo puedo sentirme afortunada y plena. Tengo una familia referente, que me dotó de guía y de ejemplo válido. Vivo rodeada de gente maravillosa, de gente amable, de amigos leales bajo cualquier circunstancia. Para ellos quiero seguir siendo como siempre, y pido tiempo, tiempo para estar con esas personas importantes, para compartir con ellas lo máximo posible.

Y quiero tardes de cine y noches de rock and roll y mañanas de paseo y y amaneceres de caricias.  Quiero emplear ese tiempo en lo que de verdad importa, y si pido beneficio beneficio material, el justo para vivir valorando lo que poseo y no perder el criterio, y para darme algún capricho sin penarlo tanto.

Tiempo también para viajar, para leer, para estar melancólica, para gritar de júbilo. Tiempo para respirar echada sobre la cama y decidir que hacer...Tiempo para observar en silencio a mi niña, para guardar en la memoria los momentos que después buscaré y deseo encontrar....

La década que abandono que ayudó a conocerme, así que esta que ahora llega será la que me defina, la que me diga, la que me narre, la que me conceda voz y acciones.

Quiero ser bienamada y exijo al amor, que no sea tan dificil, exijo su presencia más allá de las ideas y los obstáculos justos. Si encontré lo que buscaba quiero disfrutarlo, quiero sensualidad a tope, quiero sexo salvaje y quiero respeto.
Quiero seguir siendo y dejar que sea, pero quiero ser a duo. Y olvidar los malos amores y las frivolidades de los cuerpos cuando no me dicen nada al irse...

Sonreir. A toda costa. Y reir más de lo correcto. También sinceridad a la hora de llorar o mostrarme vulnerable. Ser capaz de hablar, ser capaz de reconecerlo.

Y para pasar por todo esto: Quiero una buena banda sonora. Quiero música, quiero seguir bailando y terminar cansada y satisfecha para entregarme a la década siguiente, pues también quiero mas VIDA, toda la que necesite para entender lo que aún no entiendo, para ver a mi hija convertida en una mujer bella y valiente, para decir que amé y fuí correspondida, que tuve amigos, que sonreí y lloré, y que estoy orgullosa porque viví despierta.



-A todos mis amigos y amantes, a mi amor, a mi hija, a mis padres, a mi abuela, a todos aquellos que este año en concreto, que fué duro, me apoyaron, me envolvieron y me dieron fuerza, a todos los que amo, a los que leen lo que escribo, a todos vosotros que de alguna manera conformais mi mundo, sois mi mundo, os deseo un Feliz Próximo Año y Una Década Hermosa. Miles de besos

CANCIÓN DEL HOMBRE PEQUEÑO

Detestas todo aquello que significo en el mundo.
Misógino, impotente, vacío, oscuro, cruel.
Justificado.
Detestas que sea libre, que tenga el don de la palabra.
Detestas mis piernas porque me sostienen.
Detestas mis labios, porque acojen el aire y son capaces de regalar besos.
Detestas mi sonrisa.
Hombre árido. Impulso. Calambre.
Dolor en el centro de mi miedo.
Me odias porque no estás, no llegas, no alcanzas,
eres insuficiente,
eres poco,
eres apenas.
Detestas mi belleza porque está detrás de la piel,
detrás de los huesos y aún así es visible.
Detestas el sonido de mi voz cuando te nombra
y solo eres silencio.
Me odias.
Hombre pequeño
pequeño
que acabas conmigo.

ELOGIO DE LA MUJER COMPLETA

Hoy en un acto supremo de narcisismo me observo en el espejo, en el espejo real, y de paso ahondo como Alicia y lo traspaso.

Me gusta lo veo.

Soy sin duda una mujer compleja.

He vivido muchas vidas diferentes, y en todas ellas, me sentí a la altura. Al respecto de mi propia percepción no diría jamás que me defraudé.
He cometido errores, pero volvería a ellos, con el gusto con el que el niño tras la caída vuelve a montar la bici sin pensarlo un solo segundo.
Mis errores hacen que sea esta, esta imagen que el espejo me devuelve.

Aprendí a mimar en mi aquellos defectos que podían resultar ambiguos, traté de darles forma, y transformarlos en algo positivo, o al menos, en característico.
Aquellos otros terribles o dañinos, contra los que aún hoy lucho, son al menos motor y consciencia, referencia y margen. Los acepto.

Soy legítima. La verdad ha hecho nido en mi, y no es sino con verdad con lo que consigo ser.

Y me volví exigente con todo aquello que me rodea: El loco debía ser loco auténtico, el amigo, amigo, el amor no es solo una palabra, y si siento miedo o me caigo, deseo con fervor que el miedo me devore y que el golpe me duela.

No concibo otra forma de vida como vida, sino es sintiendo lo que me rodea autenticamente, y sin escrúpulos.

Nada desecho. Todo es válido en mi mundo.
Todo aporta o sirve como trazo del siguiente dibujo.
Lo bello, lo sucio, lo luminoso y lo nimio. El detalle, la trascendencia, el silencio, el grito, la alegría y la sombra. Todo me compone, sin excluirse, sin tiempos ni motivos. Así, con facilidad y suavemente, escrito en mi piel, traspasando la barrera de mi cornea , enredado en mi cabello.
En mis suspiros, en mis pasos, en mis formas.
No hay modo de ocultarlo, y tampoco quiero.

No soy una. Soy cientos. Y con todas me identifico y me encuentro, y de todas reniego para dejar paso a la siguiente.

La única que no perece es esta, que el espejo me devuelve.

Es siempre la misma, la que me conoce, la que me nombra.

WELCOME TO MY FAFULOUS SODOMA

¡!!Welcome to My Fabulous Sodoma!¡¡

A dios rogando y con el mazo dando: los católicos ya pueden usar preservativo. Y eso, sin entrar en detalles...)
Esta y otras aún mucho mejores, son las noticias de mi "Maravilloso Mundo".
Observo atónita el telediario y pienso que sin duda, me equivoqué de fiesta, o bebí del frasco que no era.

Yo, que soy tan digna y que me puedo permitir filete con patatas, lo peor es que a veces no me importa.
Este laberinto hiperreal me convierte a mi también en concubina. Y aunque no comulgue, paso por aro. Me desnudo y me ofrezco, caprichosa a las rebajas, a la crítica ligera y a la risa fácil, mientras a un tipo le vuelan la cabeza en vivo y en directo.

La única invitación que espero a estas alturas, es la que Charles Lutwidge Dodgson debiera de escribirme.
Con mis ojos de niña, abro el buzón cada mañana, pero hasta ahora no hubo suerte.
Luego me doy vuelta y media y reservo la esperanza. Nunca se sabe. Mañana tal vez, me cambie la suerte.
Aquí los gatos, seguro no sonríen.

SEDUCCIONES

Te gana la arrogancia.
De lo contrario, yo habría cedido ya hace mucho tiempo a tus artimañas.
Pero te gana la arrogancia.
No soporto ese aire de vencedor que crees que te concede el triunfo.

Detrás de tanta trama, tan solo hay un hombre con huesos y con alma.
Yo se que ni tu mismo te consigues creer el laberinto en el que andas, y por eso, te observo cuidadosa, mido cada nuevo movimiento.
Te ofrezco el juego necesario para alimentar el deseo, y después me aparto.

A veces, me llegan tus palabras tratando de apresarme. Y aunque sabes, que yo no entro en los listados, ni en las estadisticas de tu bitácora, me igualas a todas tus conquistas, cometes el mismo error, y no hallas la manera de actuar distinto, de pensar un nueva estrategia en la que yo quede indefensa, con la que el muro caiga y logres conquistarme.





Conozco tus trampas. Son las mías.

Me se de memoria los caminos que ahuyentan tu sueño por las noches.
Y todas tus defensas.

 Eres derribable.

UN CUENTO PARA DAVINIA

Érase que se era mucho tiempo atrás, un quiriquitíco azul muy pequeño.

Todos los quiriquitícos del mundo suelen ser pequeños…pero este era mucho mucho más pequeñito que todos los demás.

Vivía en una flor azul, justo en el medio de una enorme pradera verde. Se alimentaba de gotitas de miel y bebía el agua de la lluvia.

Nuestro quiriquitíco estaba triste.
Se sentía solo.

Pasaba los días dando vueltecitas alrededor de su pequeña flor azul, y por las noches, dentro de la flor, se arropaba con una hoja y escuchaba los sonidos de la noche hasta que se quedaba dormido.

Cada día estaba más triste y cuanto más triste estaba más pequeñito se volvía.

Un día de sol, en uno de sus paseos alrededor de su casaflor azul, entre la hierba, nuestro pequeño quiriquitíco descubrió algo que brillaba. Se acercó despacito, rebuscó y allí, en el suelo encontró un objeto redondo con dos agujeritos pequeños, de un intenso color dorado.

Pensó: Es un botón.
Pensó: Es un botón que alguien grandote ha perdido.
Pensó: Ese alguien grandote que ha perdido este botón dorado puede que ande buscándolo.
Pensó: He de devolver este botón a su dueño.

Y entonces hizo lo siguiente: Con mucho esfuerzo, ya que el quiriquitíco del que hablamos era muy, pero que muy pequeñito…recogió el botón del suelo con sus dos bracitos, y lo puso encima de una piedrecita redonda y alta que había a un lado de su casaflor azul. 

Pensó: Aquí se ve mucho mejor.
Pensó: Con el reflejo del sol, el botón dorado brilla mucho.
Pensó: Seguro que el alguien grandote que lo ha perdido aquí puede verlo mejor.

Y como nuestro pequeño quiriquitíco no tenía nada mejor que hacer, se sentó a esperar.

Paso una hora.
Pasaron dos horas.
Pasaron tres horas.

Y cuando más alto estaba el sol en el cielo el alguien enorme apareció. 

Miró hacia la piedra redonda y alta.
Vio el botón dorado encima de la piedra, brillando. 
Y se agachó a recogerlo.

Al agacharse vio al quiriquitíco sentado frente a la piedra, que le miraba con los ojos redondos como platos. (Todo el mundo sabe que todos los quiriquitícos, hasta los más pequeños tienen los ojos como platos…)

El alguien enorme saludó al quiriquitíco.-Hola

El quiriquitíco respondió: -Hola

El alguien enorme, que era en realidad una niña pequeña dijo: -¿Como te llamas?

Y nuestro amigo el quiriquitíco no supo que contestar. –No tengo nombre

-Todo el mundo tiene nombre- Dijo la niña- Yo me llamo Davinia.

-Yo no tengo nombre, repitió el quiriquitíco. Y de pronto se sintió triste por no tener nombre y se volvió más azul y más pequeño.

La niña, al ver como el pequeñísimo quiriquitíco se hacia aún más pequeño le dijo:
- ¿Por qué estás tan triste? ,¿No ves que si te pones más triste te harás tan pequeño que nadie será ya capaz de verte?

-Estoy triste porque me siento solo. No tengo a nadie con quién hablar. Todos los días paseo alrededor de mi casaflor azul y por las noches me arropo con una hoja seca, pero siempre estoy solo y no juego con nadie, y para colmo tampoco tengo nombre.

-No te preocupes -Contestó la niña - Yo también me siento sola y paseo cada tarde por el jardín, pero como no tengo hermanos no juego con nadie y también me aburro a veces…pero tengo una idea, -continuó- Si quieres puedes ser mi amigo y estar siempre conmigo, jugaremos juntos y cada tarde pasearemos por el jardín entre las flores azules, nos contaremos nuestros sueños y reiremos. No te sentirás solo nunca más.

El quiriquitíco se lleno de alegría y respondió -¡ Si, si, por supuesto  ¡

La niña recogió dulcemente al pequeño quiriquitíco del suelo, lo acerco a su carita y abrió la boca todo lo que pudo.

 El quiriquitíco pasó dentro de su boca.

 La niña tragó.

Desde entonces los dos fueron mucho más felices, el quiriquitíco encontró un lugar mucho más hermoso donde vivir.
Porque sin duda, el corazón de un niño es el lugar más hermoso donde puede vivir un quiriquitíco. Y ya nunca se sintió solo

El quiriquitíco y la niña se hicieron los mejores amigos del mundo y cada tarde paseaban y reían entre las flores azules, bajo el sol inmenso y amarillo.

Cuando la niña tocaba el botón dorado, el pequeño quiriquitíco sabía que la niña le estaba llamando, entonces despertaba, abría los ojos como platos y se ponía a cantar.

Y colorín, colorado, coloradillo, aquí y ahora termina mi cuentecillo...